¿Qué cualidades consideras imprescindibles en un directivo hoy?
Los directivos actuales necesitan un equilibrio entre competencias tecnológicas, visión estratégica y habilidades humanas. En resumen, destacan la inteligencia emocional y la empatía, la adaptabilidad y la resiliencia, la comunicación efectiva, la capacidad de delegar, la toma de decisiones fundamentada y una visión estratégica orientada al largo plazo.
¿Qué prioridades de talento consideras críticas para tu organización en los próximos 3 años?
Las tres prioridades críticas de talento en B. Braun para los próximos tres años son la integración de la inteligencia artificial, el enfoque en las habilidades y la mejora de la experiencia del empleado. La IA y la analítica permiten avanzar hacia una gestión más predictiva del talento; las competencias demostrables cobran mayor relevancia frente a los títulos tradicionales; y la flexibilidad, junto con el bienestar, se consolida como un factor clave para retener talento en un mercado laboral en constante transformación.
¿De qué iniciativas internas os sentís especialmente orgullosos?
Programas como Family Part-Time, Actívate, Forum o 12 meses, 12 voces reflejan una forma de entender el talento basada en el cuidado. Su objetivo es crear entornos en los que las personas puedan desarrollarse, conectar y aportar su máximo potencial, sin tener que renunciar a ninguna dimensión relevante de su vida.
¿Cómo crees que evolucionará el liderazgo en los próximos años?
El liderazgo del futuro evolucionará hacia un modelo más humanista, tecnológico y adaptable, en el que el líder dejará de centrarse en el control para convertirse en un facilitador del talento. Su éxito dependerá de su capacidad para inspirar confianza, acompañar el desarrollo de las personas, impulsar la adopción de la tecnología y crear entornos de alto rendimiento sostenidos por la empatía.
La inteligencia artificial permitirá liberar carga operativa para centrar el foco en la estrategia, la ética y el desarrollo humano. Al mismo tiempo, la gestión de la energía, la flexibilidad y la diversidad se consolidarán como factores clave para lograr un rendimiento sostenible en el tiempo.
¿Qué habilidades deberán dominar los directivos del futuro?
Los directivos del futuro deberán liderar en un entorno marcado por la disrupción tecnológica y la volatilidad constante. Para ello, necesitarán combinar alfabetización en inteligencia artificial, gobernanza ética, agilidad de aprendizaje y pensamiento sistémico, junto con una sólida capacidad para gestionar el cambio de forma sostenible.
Su papel será impulsar la transformación sin perder de vista el bienestar de las personas, creando entornos seguros, resilientes y preparados para conectar el impacto del negocio con su responsabilidad social y humana.
¿Qué te inspira de la nueva generación de profesionales que viene?
La nueva generación de profesionales, liderada por la Generación Z y los primeros nativos de la inteligencia artificial, está redefiniendo la relación con el trabajo desde la autenticidad, el propósito y el equilibrio vital. No buscan únicamente una posición, sino organizaciones coherentes con sus valores, con un impacto real y culturas más horizontales.
Su naturalidad tecnológica, su capacidad de co-creación y su forma más saludable de entender el éxito profesional están impulsando a las empresas a evolucionar hacia modelos más transparentes, flexibles y humanos.
¿Qué libro, película o referencia te ha impactado recientemente?
El último libro que me ha impactado es Atrévete a liderar, de Brené Brown, porque redefine el liderazgo desde la valentía, la vulnerabilidad y la capacidad de potenciar el talento de los demás.
Su enfoque me parece especialmente inspirador al defender que liderar no tiene que ver con el estatus o el poder, sino con construir confianza, actuar desde valores sólidos, aprender de los errores y crear entornos de seguridad psicológica donde las personas puedan crecer y contribuir desde su mejor versión.
Si pudieras resumir tu filosofía profesional en una frase, ¿cuál sería?
Si tuviera que resumirlo en una frase sería: “Impulsar la rentabilidad empresarial transformando organizaciones en entornos de bienestar, donde la autenticidad, la cooperación, la generosidad y la conexión con un propósito vital sea nuestra mayor ventaja competitiva”.
¿Qué consejo le darías a un/a futuro/a directivo/a de recursos humanos?
Aprender a hablar el lenguaje del negocio para humanizar la estrategia.
Su éxito no dependerá de gestionar procesos administrativos, sino de demostrar con datos que el bienestar de las personas es el motor de la rentabilidad financiera. Es decir, el éxito en Recursos Humanos consiste en demostrar que la rentabilidad financiera y el bienestar humano no son metas opuestas, sino las dos caras de la misma moneda.










